Rosario Football League
Partidos

Cuarto Torneo RFL - Big Irish Cup - Quinta Fecha

   (2 Dic 2006)  |  Resumen  |  Scoreboard  |  Play-by-Play

  Knights 28 - 25 Escorpiones

  Knights festejan por primera vez.
  En un entretenido partido en donde ambos equipos superaron las 200 yardas en ofensiva y anotaron 53 puntos entre los dos, los Knights se quedaron con un histórico triunfo sobre Escorpiones por 28 a 25.

  Fabricio Covielo (quien anotó los 4 touchdowns de los Escorpiones, pero también perdió 2 balones sueltos) comandó la primera marcha del partido con un buen balance de pases cortos y corridas con su corredor Lucas Comba, y Escorpiones se puso arriba 6-0.
  En menos de dos minutos y sólo dos jugadas, los Knights respondieron con un pase largo de Mariano Méndez a Nicolás Serra y pusieron las cosas 7-6 con la conversión del punto extra.
  Los Knights volvieron a anotar en su segunda marcha, esta vez Emilio Sancho recibió un pase corto de Méndez, y eludiendo dos defensores rivales extendió el marcador 14 a 6.
  Antes de que culmine la primera mitad, Covielo se escapó hasta la zona de anotación logrando el descuento 14-12.

  Los Knights salieron con todo después del descanso, y en tres minutos volvieron a extender el marcador 20 a 12 con una escapada del mariscal Méndez.
  Los Escorpiones se sintieron obligados a responder rápido, y Covielo, que es su jugador más desequilibrante, logró primero una muy buena corrida de 37 yardas hasta las diagonales, y dos jugadas después interceptó un pase largo de Méndez que dovolvió para otro touchdown, y el encuentro se daba vuelta 25 a 20 a favor de Escorpiones.
  Todo parecía que los Knights iban a seguir con su costumbre perdedora, pero con una contundente marcha que terminó con una corrida de 7 yardas de Nicolás Serra volvieron a darle vuelta al marcador 26 a 25; la conexión Méndez-Serra le dio 2 puntos más a los Knights.
  Los Escorpiones tuvieron tiempo suficiente para evitar que los Knights ganen por primera vez en su existencia, pero no lograron avanzar más allá de la yarda 33 de su propio campo, ya que el equipo capitaneado por Pablo Gallo se mantuvo firme en defensa para conservar el marcador y así alcanzar ese objetivo que tanto anhelaba: el de por fin saborear una victoria.